Resignificando el HOMEOFFICE

02.10.2021

Hace 3 años que trabajo desde mi casa la mayor parte del tiempo, en un principio era sencillamente porque no tenía el presupuesto para arrendar una oficina; pero, con el tiempo comencé a tomarle el gusto, y pienso que esto es porque fui aprendiendo cómo hacerlo.


Hoy en día muchos estamos en estas condiciones, ni por gusto ni porque no tengamos una oficina, la situación que nos ha traído el COVID-19, nos está obligando a ser cuidadosos/as con nuestra salud, solidarios/as con las personas que nos rodean y a adaptarnos a una nueva forma de vida, que muchos/as veían como deseable pero imposible.

No voy a mentir, en un principio se hace difícil y normalmente lo primero que hacemos es adaptar nuestro hogar al trabajo, cuando la verdad es que somos nosotros los que tenemos que hacer ese proceso de adaptación.

Cuando vivimos solos/as, la gran dificultad pasa por ser lo suficientemente planificados y disciplinados para estructurar las tareas. Cuando vivimos en familia, la dificultad se hace mayor, porque además debemos ser respetuosos/as con los tiempos y actividades del resto de personas con las que vivimos.

A continuación, les dejaré 5 consejos que para mí han sido muy útiles para trabajar desde casa, cumpliendo con mis responsabilidades a tiempo y sin afectar a mi entorno.

Consejo 1: Definir un espacio y tiempo

Tal como si fuéramos a la oficina, debemos establecer un horario y un lugar donde haremos nuestro trabajo. Es importante transmitirle a nuestro cerebro que dentro de cierto horario y en determinado lugar debe estar en modo trabajo. Así como transmitirle que en otros horarios y en otros lugares debe estar en modo descanso. Por eso, en la medida de los posible, definamos un espacio dentro de nuestro hogar en el cual sólo trabajaremos.

Debemos preocuparnos de que sea un lugar cómodo, bien iluminado y en el que podamos evitar distracciones. Pero además que nos guste, un lugar en el que nos sintamos cómodos.

Cuando estamos con otras personas en casa, que también deben trabajar o estudiar, es muy bueno acordar estas cosas, horario y lugar, así no nos molestamos y nos motivamos mutuamente.

¡Enamorémonos de nuestro nuevo lugar de trabajo!

Consejo 2: Tolerar y prepararse para las interrupciones.

Aun cuando tengamos muy definido un espacio y tiempo de trabajo, en la casa ¡las interrupciones ocurren! Suena el citófono o el timbre porque el vecino necesita algo, vienen a dejar algo a casa, tenemos algo cocinando y se está quemando, o nuestro te interrumpe porque está aburrido. Debemos asumir que esto va a ocurrir, debemos aceptarlo y aprovechar estas instancias para tomar un descanso.

En este sentido es súper importante tener algunos artículos de escritorio que nos permitan marcar dónde quedamos, para retomar más fácilmente después. Yo personalmente, uso y abuso de destacadores, post-its, cuadernos.

Cuando ya hemos resuelto la interrupción, una buena idea es decirse a uno mismo "vamos a seguir" acomodarse nuevamente en nuestro espacio de trabajo y usar un par de minutos para repasar dónde estábamos.

¡Entrenemos a nuestro cerebro para que se vuelva a "enchufar" más rápido!

Consejo 3: Establecer objetivos diarios.

Estando en casa se pone a prueba, más que en ningún otro espacio, nuestra disciplina, nuestra capacidad de "hacer lo que tenemos que hacer, cuando hay que hacerlo, queramos o no hacerlo". Es muy fácil tentarse con dormir una horita más, ver una serie de Netflix, etc. Para ayudarnos y movilizarnos a hacer lo que tenemos que hacer, debemos tener claro que nuestro cerebro necesita de objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Por esto es necesario que tengamos metas pequeñas a muy corto plazo, día a día. Si estamos en un proyecto muy grande, es importante dividirlo en tareas diarias que funcionan como objetivos a corto plazo.

Una cosa que desmotiva mucho, más aún cuando estamos trabajando en la casa, es sentarse frente al computador y no saber qué hacer.

¡Tengamos claridad siempre de qué debemos hacer y para qué lo debemos hacer!

Consejo 4: Coordinar bien las reuniones online.

Cuando vivimos solos, esto puede no ser tan complejo, ya que nuestras reuniones online no molestarán a nadie ni serán interrumpidas por alguien más, aunque siempre puede ocurrir, me ha pasado: estar en plena reunión online y que justo llegue antes el pedido del supermercado. Es importante agendar nuestras reuniones en horarios en los que tengamos la mayor certeza posible de que no nos interrumpirán.

Por eso, cuando vivimos con alguien más, debemos coordinar nuestros horarios, es muy desagradable estar en una reunión donde se escucha detrás una conversación que no es la nuestra.

Si tenemos más de una reunión seguida, planifiquémoslas con algún tiempo entre medio, esto es porque se pueden alargar o porque entre una reunión y la otra puedes resolver alguna de las interrupciones que surjan.

¡Coordinemos bien nuestros horarios y respétalos! ¡Seamos puntuales!

Consejo 5: Dejar tiempo para hacer cosas que nos gustan.

Por último, pero no menos importante, contemplemos dentro del día mini espacios de hacer lo que nos gusta, premiarnos por el trabajo logrado. En mi caso, me encanta regar mis plantas, así que cuando inicio el día me propongo terminar una primera tarea y cuando esté lista me permito regar las plantas. Luego, continúo mi trabajo.

Otra estrategia es alternar algunos minutos de ejercicio físico con los periodos de trabajo en los que estás más sentado/a.

Al final del día, revisar el cumplimiento de los objetivos diarios y premiarnos por conseguirlos. Pero, que no se nos olvide dejar establecidos los objetivos para el día siguiente.

¡La sensación de haber hecho todo y haberlo hecho bien, es una de tus mayores satisfacciones!

Como Bonus aconsejo que el primer objetivo de cada día sea hacer la cama y vestirte como si fuéramos a una oficina (obviamente priorizando la comodidad). Al hacer esto nuestro cerebro sentirá que, si pudo salir de la cama y hacer todo esto, podrá hacer muchas otras cosas más.

Espero que estos consejos les sean muy útiles y comiencen desde ya a aplicarlos.

Ps. Ximena A. León Labra.


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