Coaching para Mujeres 

08.03.2022

Las mujeres suelen cometer el error de no dedicarse tiempo para sí mismas

El prototipo de la mujer ama de casa y cuidadora de sus hijos ha quedado obsoleto, y en la actualidad son muchas las mujeres que emprenden negocios y proyectos de empresa. La conciliación de la vida profesional y personal es uno de los retos más importantes que tiene que afrontar una directiva.

En ocasiones muchas mujeres recurren al coaching, como forma de pararse a reflexionar y tomar un poco de aire para seguir hacia delante. "Es como ir en un coche que acelera y no para, el coach es esa parada necesaria para recolocar las piezas y seguir conduciendo".


Es importante, tener un conocimiento profundo de una misma y saber cuales son tus fortalezas y tus debilidades. 

Una vez que la mujer es consciente de su realidad, tiene que tener claro el foco, es decir, elegir en qué se va a centrar y como va a priorizar su agenda.


Aunque tengas muchas capacidades, pongas mucho esfuerzo y disciplina, si no sabes elegir y priorizar corres el riesgo de estancarte. El coach, precisamente, se centra en la reflexión de uno mismo, a base de preguntas inteligentes que hacen que uno mismo encuentre las respuestas a su problema.

"Es como ir en un coche que acelera y no para, el coach es esa parada necesaria para recolocar las piezas y seguir conduciendo"

Las mujeres emprendedoras suelen tener grandes dotes de liderazgo, son muy perfeccionistas y ambiciosas. Pero a veces, sobre todo a las que son madres, les cuesta separar la parcela familiar del trabajo y provoca que quiera estar en todas partes y finalmente, no estar en ninguna.

El kit del éxito,  está en elegir ."Habitualmente se nos vende que podemos hacerlo todo y eso es una gran mentira ya que el día tiene sólo 24 horas. Vivir es elegir".

Uno de los grandes errores de la mujer empresaria es no dedicarse pequeños espacios de tiempo para sí misma ya sea practicando deporte o simplemente descansando. Tener algo de ocio para una misma es fundamental para no acumular estrés y no explotar.

Además, la mujer es más intuitiva y emocional que el hombre, lo que supone un arma de doble filo para los negocios, ya que por un lado es beneficioso para su equipo que tenga una alta capacidad para escuchar, su intuición y su liderazgo por influencia. Pero por otro lado, estas aptitudes son perjudiciales en el sentido de que les cuesta más poner límites, ya que están acostumbradas a dar pero no tanto a exigir.

"En líneas generales el paradigma femenino es más completo, la mujer tiene más mano izquierda y en situaciones de tensión e incertidumbre sabe desenvolverse mejor y con más sensibilidad" 

Por ello, la clave del éxito profesional de una mujer directiva está principalmente en aprender a priorizar sus tareas y gestionar su vida familiar y laboral, economizar su tiempo, y sobre todo en valorarse a sí misma y ser realista para llegar a donde se proponga

Uno de los grandes errores de la mujer ejecutiva o  empresaria es no dedicarse pequeños espacios de tiempo para sí misma ya sea practicando deporte o simplemente descansando. Tener algo de ocio para una misma es fundamental para no acumular estrés y no explotar.

Además, la mujer es más intuitiva y emocional que el hombre, lo que supone un arma de doble filo para los negocios, ya que por un lado es beneficioso para su equipo que tenga una alta capacidad para escuchar, su intuición y su liderazgo por influencia. Pero por otro lado, estas aptitudes son perjudiciales en el sentido de que les cuesta más poner límites, ya que están acostumbradas a dar pero no tanto a exigir.

"En líneas generales el paradigma femenino es más completo, la mujer tiene más mano izquierda y en situaciones de tensión e incertidumbre sabe desenvolverse mejor y con más sensibilidad"

Por ello, la clave del éxito profesional de una mujer directiva está principalmente en aprender a priorizar sus tareas y gestionar su vida familiar y laboral, economizar su tiempo, y sobre todo en valorarse a sí misma y ser realista para llegar a donde se proponga

Lo más importante es priorizar la agenda y saber elegir tareas para evitar el estancamiento