¿Lideras un Grupo de Trabajo o un Equipo? La Intervención grupal como base de la transformación

05.02.2021

¿Tus colaboradores, cuentan con los cuatro elementos necesarios para que un Equipo funcione?  Tales como; 

  • Compromiso y propósito común
  • Metas de desempeño 
  • Habilidades complementarias 
  • Responsabilización mutua.

Gran pregunta, cierto?  en los nuevos modelos de trabajo, innovación y adaptación del cambio se hace INDISPENSABLE dentro de las habilidades de un buen líder, el ser capaz de tomar mejores decisiones sobre como fomentar la excelencia dentro de la organización desde la conformación de equipos y grupos de trabajo, el cuándo y cómo hacerlo, pero más importante aún, es saber identificar qué es y qué no es un equipo.

Los equipos difieren fundamentalmente de los grupos de trabajo, porque requieren tanto de la responsabilización individual como mutua. Los equipos se basan en más que la discusión, debate y decisión grupal; en más que compartir información y mejores prácticas de desempeño. Los equipos generan productos de trabajo definidos mediante las contribuciones conjuntas de sus miembros. Esto es lo que hace posibles niveles de desempeño mayores que la suma de los mejores desempeños individuales de sus miembros. Dicho de manera simple, un equipo es más que la suma de sus partes.

Entonces, definiremos Un Equipo como; es un pequeño número de personas con habilidades complementarias, que están comprometidas con un propósito, un conjunto de metas de desempeño y un enfoque común, por los cuales se hacen mutuamente responsables.

Ningún grupo se convierte en un equipo hasta que pueda responsabilizarse como equipo. Al igual que el propósito y enfoque comunes, la responsabilización mutua es una dura prueba. Piense, por ejemplo, en la diferencia sutil, pero crucial, entre "el jefe me hizo responsable" y "nosotros nos responsabilizamos". El primer caso puede llevar al segundo, pero sin el segundo no puede haber un equipo.

Existen equipos de trabajo que no logran llegar a un acuerdo o tomar decisiones porque su dinámica de grupo y sus relaciones son deficientes. Cada integrante que compone el equipo adopta un comportamiento que se contrapone con los intereses de otro integrante y el común, por lo tanto, impide la resolución de problemas, convirtiendo al equipo en un grupo de trabajo con intereses individuales, lo que tarde o temprano afecta los resultados de la organización.

Algunos tips para mejorar y potenciar equipos de trabajo

1. Asegurar una comunicación fluida

Mantener la comunicación permanente evitará la pérdida de tiempo destinado a la toma de decisiones, porque habrá puntos ya aclarados cuando se llegue a esta instancia.

2. Definir responsabilidades

El grupo debe tener una clara dirección hacia la cual apuntar, de modo que cada quien será responsable de cumplir tareas específicas durante la reunión.

3. Romper barreras

Las intervenciones grupales de equipo ayudan a que todos los miembros lleguen a conocerse entre sí. De esta forma, se facilita la integración.

4. Conocer al equipo

El líder debe guiar al resto del grupo y para ello es imprescindible reconocer todas las etapas por las que pasa el equipo, identificando los roles que cada integrante asume cuando se requiere una solución colectiva.

5. Estar atento a las señales

Los pronunciamientos unánimes frecuentes, la intimidación o la escasa intervención son indicadores de una dinámica de grupo débil. Alienta al equipo para encontrar soluciones alternativas y decidir en base a una variedad moderada de ideas aportadas por cada uno de los participantes.

6. Actuar rápido frente a problemas

Si uno de los miembros adopta una actitud negativa que repercute sobre todo el grupo, deberás desafiarlo de inmediato. Invítalo a reflexionar sobre su comportamiento y el impacto de sus acciones, para lograr un cambio de actitud que favorezca a todos. La retroalimentación es la clave para superar esta situación.

Y ¿Cómo podemos hacerlo?

Una de las maneras, es trabajar con los equipos mediante metodologías que permitan la integración de nuevas habilidades, entre las que podemos considerar las intervenciones grupales. Y aquí queremos hacer algunas distinciones sobre,  lo que entendemos como Intervención Grupal v/s Dinámicas de Grupo en la empresa

Las dinámicas de grupo fueron conocidas originalmente como actividades orientadas al desarrollo de los equipos, surgieron por primera vez en los años 20 de la mano de muchas corrientes y autores que se dedicaron a su estudio. Entre las más conocidas, podemos mencionar las desarrolladas por Kurt Lewin, psicólogo social y experto en gestión del cambio, quien observó cómo las personas asumen diferentes roles y actitudes cuando deben trabajar en equipo. Estos comportamientos afectan las intervenciones propias, pero también al grupo entero.

Hoy, vemos las dinámicas de grupo como actividades que ponen a prueba y desafían a los equipos a cumplir con un objetivo específico planteado por un facilitador, haciendo que el grupo o equipo tenga una mayor cohesión frente al resultado que se pretende obtener, propio de la actividad, es decir, no hay una verdadera noción de cuan valioso es cada individuo del grupo, ni cuanto se conocen unos con otros, puesto que las dinámicas aplicadas buscan resultados inmediatos y no sostenidos en el tiempo.

Las Intervenciones grupales se basan en establecer relaciones poderosas entre los miembros de un equipo, para que, desde ahí, el equipo sea capaz de utilizar su inteligencia y encontrar las mejores soluciones.

Este tipo de intervención ve al equipo como UN SISTEMA y su objetivo es lograr mejorar los resultados, gracias al aumento de la calidad de sus relaciones.

" La calidad de los equipos, es lo que define a una organización"

Desde un enfoque de trabajo basado en la inteligencia emocional, social y relacional, el fin es desafiar a los individuos frente a sus propios objetivos individuales, reforzar su autoconocimiento, mostrarles como aportan ellos al equipo, identificar las toxinas que los afectan y cómo son vistos por sus pares, todo esto en un ambiente controlado y de confianza. Las actividades que se desarrollan tienen como propósito, lograr un equipo consolidado que vaya más allá de solo cumplir con la meta final de la actividad que se realice, apuntan al reconocimiento consciente de las fortalezas y debilidades de los individuos, con el fin de complementar las habilidades de unos con otros, haciendo más fuerte al equipo, en torno al objetivo y metas de la organización.

Una intervención grupal es aporta valor, cuando logra que cada integrante, aumente su autoconocimiento, la confianza entre los integrantes, se focalizan en decisiones colectivas para el logro de los objetivos, divide responsabilidades y a la vez fomenta la colaboración mutua. Este tipo de equipo puede resultar hasta dos veces más creativo que un equipo con desempeño promedio.

Dicho esto, creemos que el nivel de desempeño adicional que pueden lograr los equipos se está convirtiendo en algo crucial para un creciente número de empresas, especialmente mientras atraviesan cambios importantes, durante los cuales el desempeño de la empresa depende de un cambio de conducta de base amplia. Cuando la alta gerencia usa a los equipos para manejar cosas, debería asegurarse de que el equipo tenga éxito al identificar las metas y propósitos específicos.

La disciplina de los equipos nos dice que para que se forme un equipo de verdad, debe existir un propósito de equipo que sea distintivo y específico para el grupo pequeño, y que requiere que sus miembros se arremanguen las camisas y cumplan con algo que va más allá de productos finales individuales. Si para evaluar la eficacia general un grupo de ejecutivos se fija sólo en el desempeño económico de la parte de la organización que maneja, el grupo no tendrá ninguna meta de desempeño de equipo

Estamos convencidos de que cada empresa enfrenta desafíos de desempeño específicos, para los cuales los equipos son el vehículo más práctico y poderoso de que dispone la alta dirección. Por lo tanto, el rol crucial de los altos ejecutivos es preocuparse del desempeño de la empresa y del tipo de equipos que pueden alcanzarlo. Esto significa que los altos ejecutivos deben reconocer el potencial único de un equipo para lograr resultados, desplegar estratégicamente a los equipos cuando son la mejor herramienta para el trabajo y fomentar la disciplina básica que los hará eficaces. Al hacerlo, la alta dirección crea el tipo de ambiente que posibilita el desempeño de equipo, así como individual y organizacional.

Si estas interesado en mejorar el desempeño de tu equipo y al mismo tiempo desarrollar tus habilidades como líder, para optimizar los resultados de tu empresa y superar los "dolores organizacionales que los afectan", infórmate sobre los servicios profesionales que ofrecemos para líderes y equipos de trabajo que quieran alcanzar el siguiente nivel, basada en metodologías estructurada, analítica, efectiva, flexible y precisa.

La disciplina de los equipos- Harvard Business Review